CLARO QUE HAY SOLUCIÓN, SÓLO QUE AÚN NO LA HAS ENCONTRADO
Mostrando entradas con la etiqueta coaching de adelgazamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta coaching de adelgazamiento. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de octubre de 2016

No consigo adelgazar

Sé perfectamente cómo te sientes. Haces todo lo que puedes pero no sólo no consigues adelgazar sino que además engordas. Sabes que estás haciendo esfuerzos y que no te están dando resultados. Haces ejercicio y dieta y aún así sigues sin adelgazar. Yo me encuentro en este momento en tu misma situación pero tengo dos normas que creo que pueden ayudarte. 

La primera de ellas es que para poder dominar algo que no controlas (y éste es un caso perfecto), deberás aprender sobre ello. Yo me paso mucho tiempo leyendo sobre temas de nutrición pero no sé si te habrás dado cuenta de que en el mundo de la nutrición no existen consensos. Todos te dicen "haz lo que te digo y adelgazarás" y te dan propuestas de eliminación de grupos: unos te quitan los blancos, otros te quitan el gluten, otros te quitan las carnes... hay gustos como colores y todos te prometen adelgazar. Después de haber probado todas esas propuestas, cada día dudo más de su eficacia y empiezo a tener mis propias ideas. Leer continuamente sobre nutrición y experimentar continuamente sobre las ideas que lees te permitirá encontrar la solución más adecuada y efectiva para tu cuerpo. 

La segunda de ellas también es muy importante y es que retes a tu cuerpo continuamente. Empieza por lo que puedes pero proponte un reto cada día, aunque sea pequeño, un reto que te permita ir cada día a más... cuando vas a más, consigues más. Estira todo lo que puedas tu poder. Está claro que hay personas delgadas en este mundo y son personas que se pasan mucho tiempo haciendo ejercicio y reduciendo sus tomas... esfuérzate cada día un poco más, un minuto más de correr o lo que hagas, una serie más del ejercicio que acostumbras, una cuchara más que quitas del plato... todos los días un poco más. No mires el final de la montaña... mira sólo el próximo paso. Eso te permitirá conseguir objetivos aunque tardes un poco. ¡No te rindas nunca!

martes, 20 de septiembre de 2016

¿Qué puñetera dieta elijo?

No resulta fácil saber qué dieta hacer para adelgazar. Los vegetarianos te aseguran que comiendo sólo vegetales no sólo cumples con tu conciencia sino también con tu peso y con tu salud. Hay otros que te dicen que mejor, te vuelvas crudivegano. Los hay que te recomiendan lo contrario: sólo proteína, especialmente animal. Según vayas leyendo dietas, ideas y libros, te irás encontrando con miles de dietas que se contradicen entre si y todas te aseguran que encontrarás el peso perfecto y la salud idónea. Durante una temporada tratarás de comer sólo verdura y cuando te hayas acostumbrado, te dirán que tienes que comer proteína animal y cuando hayas conseguido quitar la leche de tu dieta, te dirán que el arroz blanco es de lo peor y cuando todo en tu vida sea integral, alguien te dirá que mejor mucha agua pero después alguien te dirá que el agua en exceso es mala... y en realidad, lo único que tú quieres es conseguir tus objetivos, a ser posible, sin pasar hambre y sin tener que renunciar a lo que te gusta.

¿Qué puñetera dieta escoges?


Hay límites en tu vida que te impiden escoger algunas dietas. Esos límites tienen que ver con tu bolsillo, con tus hábitos, con la comida que hay a tu alcance, con la gente que te rodea... y luego están los límites de tu filosofía sobre lo que es bueno y malo comer (animales sí, animales no, ecoconciencia, transgénicos sí o no... etc). Además están los límites del conocimiento porque hay muchas teorías pero ninguna clara sobre lo que ayuda a adelgazar de forma eficaz.

Mi punto de vista, que me he encontrado con bolsillos críticos, nevera ajena, hábitos y personas que no ayudan y los propios pecados.. es que la dieta debe encontrarse en nuestro frigorífico, en nuestras elecciones personales y en los conocimientos comunes. Parece que no he dicho nada pero lo voy a explicar un poco mejor:

La dieta tiene que encontrarse en nuestro frigorífico: 


Yo no sé si alguna vez os habéis encontrado con el mismo problema económico con el que yo he estado (y todavía sigo estando) y es que no ganaba dinero para comprar comida. Entonces mi adorados suegros nos ayudan con comida. Eso significa que debes bendecir cada uno de los alimentos que te llegan sin que tengas que pedirlos aunque no sean tofu, ni algas wakame, ni tortitas de maíz. Es el alimento que es y punto. Así que tu dieta es lo que se encuentra en tu frigorífico y siempre puedes hacer algo con ella, reducir cantidades, comer más proteína en forma de legumbres o de proteína animal, reducir los carbohidratos (así te duran más tiempo) y si no puedes tomar pescado fresco, pues tomas pescado enlatado. La dieta no tiene nada que ver con el dinero. El dinero lo único que permite es que la dieta sea más sabrosa con menos calorías pero si no nos es posible pagar los carísimos batidos de turno... seguro que algo podemos hacer con lo que hay en nuestro frigorífico.

La dieta está en nuestras elecciones personales:


Si consideras que es horrible lo que estamos haciendo con los animales, tú decides si comes carne o no. Si apuestas por lo ecológico, eres tú quien decide. Si lo que quieres es una dieta proteica, tú decides. Eso sí, cualquier dieta que hagas tendrás que conocerla al cien por cien. Deberás saber cuáles son sus riesgos y cómo solventarlos y te recomiendo que si decides llevarla durante mucho tiempo, sé lo suficientemente flexible como para hacer cambios si tu salud está en juego.

La dieta está en los conocimientos comunes


Aunque encontrarás gente que te invita a hacer dietas de lo más variopintas y contradictorias entre sí, hay reglas que podemos considerar comunes a todas ellas. Por ejemplo, ninguna pone en duda la importancia de la fruta y la verdura. Todas coinciden en que es importante incorporar la vitamina b12 en la dieta, o bien a través de proteína animal o bien a través de suplementos. Todas coinciden en que una dieta debe haber un equilibrio entre los grandes macronutrientes, sea del origen que sea. En todas ellas hay alimentos muy consensuados.

Así que, combinando estos tres principios, encontrarás la dieta que se acerque a los compromisos que estás dispuesto a hacer contigo mismo. Una vez que hayas aplicado tus principios y te hayan llevado a la elección adecuada, a tu nueva dieta tendrás que añadirle tres ideas:

1. Debe ser una elección larga en el tiempo así que debe formar parte de tu vida para siempre.
2. Deberás acompañarlo de ejercicio. Es fácil implementarlo en tu vida si lo asocias a tu hobby (hablaremos de esto más adelante).
3. Deberás lidiar, aunque no te guste, con las cantidades... para mí también es una lucha encarnizada pero eso no significa que no lo vayamos a conseguir.

¡Por supuesto que lo vamos a conseguir!

martes, 6 de septiembre de 2016

Uno de mis más poderosos pensamientos que adelgazan

Resultado de imagen de obeso mórbidoYo soy de esas personas que hagan lo que hagan acaban engordando. Con el tiempo, poco a poco, se van acostumbrando a eliminar alimentos de su vida pero sin resultado. Ya no como bollería industrial. No sé lo que es una hamburguesa. No entran en mi dieta ni pizzas, ni aperitivos fritos, ni frutos secos, ni embutidos, ni carne de vaca, ni pasteles, ni nata, ni helados (bueno, este verano creo que he comido 5 helados)... las restricciones se han convertido en costumbres... pero mi cuerpo retiene todo haga lo que haga. Una vez agotados todos los recursos alimenticios me doy cuenta de que hay una cosa que todavía no he explotado: el ejercicio. Las personas obesas sabemos que el ejercicio es lo único que no hemos intentado. Las pocas veces que hemos hecho ejercicio, no sólo no hemos adelgazado sino que además hemos engordado porque nos hemos relajado en cuanto a la comida. Yo he tenido temporadas de hacer ejercicio y he de reconocer que ni añadía ni quitaba en mi peso.

Sin embargo, yo me imagino a esas personas que tienen una obesidad mórbida, esas que están en la cama porque su piel se desparrama sobre el colchón y son incapaces de moverse, que no pueden ir al baño a hacer sus necesidades, que su piel se les rompe, que sus huesos se dañan y pienso: "una persona que caminara todos los días una hora... es imposible que pudiera llegar a ese estado".

Es imposible llegar a la obesidad mórbida haciendo ejercicio a diario. Muchas veces nos rendimos y dejamos de hacer ejercicio porque cuesta mucho conseguir el tipito de las modelos de la tele pero no pensamos en que simplemente con caminar una hora, sólo una hora al día, podríamos estar convirtiendo en imposible nuestra obesidad mórbida futura.. ¡simplemente imposible! Así que ¿por qué no hacerlo?

A mí no me gusta ir al gimnasio. No tengo dinero para pagarlo y encima hay que salir de casa. Pero caminar una hora al día... ¡es gratis! Sólo necesitas unas zapatillas cómodas. Y si no te gusta salir a la calle, como a mí, yo lo que hago es caminar sobre el sitio durante una película entera. La gente a mi alrededor me dice que eso no es ejercicio, que eso no va a conseguir que yo adelgace porque no cuesta esfuerzo ver una película mientras caminas sobre el sitio... sin embargo yo sé que la "pelimarcha", como yo la llamo, va a convertir en imposible mi futura obesidad.

La constancia me ha llevado a que ahora me apetece aumentar los tiempos. Además hago abdominales, flexiones y disfruto con los estiramientos. No tengo tableta abdominal, por ahora sigue siendo un algodón de azúcar mi tripa... pero me siento más ligera, se me han quitado las contracturas, me pesa menos el trasero, noto los músculos de las piernas más fuertes y sobre todo, lo más importante... convierto en imposible mi obesidad.

Quizá te interese:

Cómpralo aquí